En Murcia, entre colinas mediterráneas y valles tranquilos, se encuentra Jorge Piernas Bodegas y Viñedos – una bodega moldeada por tres generaciones de experiencia en la elaboración de vino. Lo que comenzó como un comercio de vino dirigido por el abuelo Juan en los años 40, se ha convertido en una verdadera tradición familiar que ha pasado de generación en generación. En 2015, el nieto Jorge dio continuidad a ese legado con una bodega propia. Junto a su familia, elabora vinos refinados que reflejan tanto el paisaje como las variedades de uva locales.
Una bodega con visión
A más de 800 metros sobre el nivel del mar, los viñedos de Jorge Piernas están situados en una zona montañosa del noroeste de Murcia. Rodeadas de bosques y colinas, y muy cerca del mar Mediterráneo, las uvas Monastrell y Macabeo prosperan en un clima que aporta frescura y carácter.
Cada paso, desde el viñedo hasta la bodega, se realiza a mano y con esmero. Jorge trabaja de forma ecológica y lo más natural posible, para que tanto la uva como el terruño se expresen con claridad en cada copa.
De la tierra a la botella
Cada vino elaborado por Jorge Piernas es fruto del cuidado, la paciencia y la intuición. En la bodega, se utiliza la gravedad para tratar las uvas con delicadeza y reducir el estrés. La fermentación tiene lugar en pequeños depósitos y barricas abiertas de madera, seguida de una lenta crianza en una mezcla de roble francés (500L), ánforas y depósitos de hormigón. Ninguna añada es igual, así que cada vino recibe exactamente el tiempo que necesita. El resultado: vinos elegantes, con carácter, que cuentan la historia de su origen.
Vinos con carácter
Cada uno de los vinos de Jorge Piernas tiene su propia personalidad. Tres vinos de Monastrell llevan los nombres de Jorge, su padre y su abuelo. Jorge Piernas es fresco y elegante, Antonio Piernas es potente y robusto, mientras que Juan Piernas muestra un equilibrio armonioso de fruta, estructura y finura.
El blanco de Macabeo, Soldados de Cuera, ofrece profundidad y cuerpo – gracias en parte a nueve meses de crianza en roble francés, que aportan redondez y complejidad.
Y luego está Sinesquema: una mezcla vibrante y sin filtrar de Monastrell y Syrah, fermentada en ánforas y barricas. Con este vino, Jorge rinde homenaje a las antiguas tradiciones vinícolas de la región – basadas en la sencillez, la espontaneidad y la facilidad de beber.
Respeto por la uva y el origen
Todos los vinos de Jorge Piernas comparten el compromiso con la pureza, la expresión y el equilibrio. Cada viñedo recibe un enfoque personalizado en la bodega, de modo que cada botella cuente una historia única – de familia, origen y pasión, con la Monastrell como protagonista.