Vino ecológico desde el corazón de La Mancha
En Miguel Esteban, un pueblo al sur de la provincia de Toledo, se encuentra la pequeña bodega ecológica Amadís de Yébenes. En 2007, Andrea Yébenes decidió recuperar la tradición vitivinícola de sus abuelos. Así nació un proyecto familiar centrado en la naturaleza, el legado y la comunidad. En una región donde la agricultura a pequeña escala está desapareciendo, Amadís de Yébenes apuesta conscientemente por la calidad, la sostenibilidad y el arraigo local.
Entre viñedos y lagunas estacionales
La bodega cultiva diez hectáreas de viñedo a más de 670 metros sobre el nivel del mar. Los suelos arcillo-calcáreos, pobres en nutrientes, son ideales para la viticultura ecológica. Las vides crecen cerca de una reserva natural protegida con lagunas estacionales que albergan una rica biodiversidad. Este entorno natural influye en el carácter de los vinos y refuerza la importancia de trabajar en armonía con la tierra.
Artesanía en viñedo y bodega
Amadís de Yébenes trabaja de forma completamente ecológica y cuenta con certificación. Variedades antiguas como Airén y Cencibel se cosechan a mano, a menudo por la noche para preservar la frescura. En la bodega, los pequeños lotes se elaboran en diferentes recipientes: acero inoxidable, barricas de madera en cuevas subterráneas y damajuanas de vidrio. Los vinos fermentan espontáneamente con levaduras autóctonas, sin aditivos ni intervenciones innecesarias. Cada vino refleja el carácter del año, la uva y la tierra.
Con raíces locales y visión global
La gama incluye El Último de Quini (Cencibel–Cabernet Sauvignon), Trescatorce (100 % Cencibel) y 5000 Cucas (Airén). Cada uno es un vino ecológico expresivo con un carácter limpio y contemporáneo. A través de ventas limitadas, catas y eventos locales, la bodega conecta con amantes del vino tanto cercanos como lejanos.
Para las personas y el lugar
Amadís de Yébenes es mucho más que una bodega. Con su compromiso con la biodiversidad, los métodos tradicionales y la colaboración local, la bodega apoya la vida en Miguel Esteban y sus alrededores, hoy y en el futuro.