Un pionero en altitud, origen y precisión
A las afueras de Requena, a 700–800 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Pago de Tharsys, una bodega donde se unen historia, artesanía e innovación. El viñedo se asienta sobre suelos calcáreos de unos 30 millones de años, formados por sedimentos de una antigua laguna de agua dulce. Este subsuelo pobre y pedregoso, unido a un clima continental con influencias mediterráneas, da lugar a uvas sanas con acidez fresca, aromas maduros y excelente capacidad de envejecimiento.
Una bodega con trayectoria
La historia de Pago de Tharsys comienza en 1808, cuando la bodega original fue excavada en roca sólida. En los años 80, Vicente García, considerado el padre del cava valenciano, revitalizó el proyecto. La primera añada salió al mercado en 2002, marcando el inicio de una nueva etapa con un claro enfoque en la calidad, el origen y una identidad fuerte. Desde entonces, Pago de Tharsys se ha consolidado como una referencia tanto en la DO Utiel-Requena como en la DO Cava, y cuenta con certificación ecológica desde 2015. En los últimos años, la bodega ha seguido innovando, centrándose en la vendimia nocturna, la viticultura sostenible y el enoturismo.
Vinos con firma propia
La gama es diversa, pero la visión es coherente: terroir, precisión y una profunda conexión con el lugar. La serie Vinos de Pago es el corazón del proyecto. Estos vinos proceden exclusivamente de los viñedos propios que rodean la bodega y ostentan la máxima clasificación de origen de España.
El Albariño de Pago blanco es fresco, calcáreo y tenso, con un perfil más propio del norte de España que del interior. El Bobal Diana García, de parcelas de mayor altitud, muestra un Bobal refinado: enérgico, estructurado y persistente. La gama Cerámica pone el acento en la estructura y el potencial de guarda, con vinos que se benefician del paso del tiempo.
De la viña a la bodega: cuidado y artesanía
La vendimia se realiza de noche, cuando las temperaturas y la concentración son más favorables. En la bodega, la intervención es mínima: sin manipulaciones innecesarias, dejando que cada uva exprese su carácter.
Además de vinos tranquilos, Pago de Tharsys también elabora destilados artesanales como Marc de Cava, y participa activamente en el enoturismo. Con más de 10.000 visitantes anuales, es un destino muy conocido en la región.
El origen como principio guía
Pago de Tharsys demuestra el poder del terroir cuando se le da espacio para expresarse. Gracias a prácticas sostenibles, suelos antiguos, altitud y un enfoque riguroso en la calidad, esta bodega produce vinos que no podrían elaborarse en otro lugar.
Cada botella cuenta la historia del lugar, de la añada y de la visión de quienes saben exactamente lo que buscan.